CIUDAD DE MÉXICO | 22 DE OCTUBRE DE
2013
Además
del impacto económico, el IVA al alimento para mascotas afectará emocionalmente
a grupos poblacionales como niños y adultos mayores, así como a personas con
discapacidad que tienen a un animal como apoyo, consideraron especialistas,
empresarios y legisladores. Por otra parte, existe el riesgo de que aumente de
forma indiscriminada el número de perros y gatos en situación de calle, lo cual
va contra programas gubernamentales para controlar el abandono de mascotas, que
también representan una amenaza a la salud, por el contagio de enfermedades y
posibles agresiones a personas.

En
ese contexto, el senador Mario Delgado, coordinador de dicho foro, criticó las
justificaciones de la Secretaría de Hacienda para gravar el alimento para
perros y gatos por considerarlos productos suntuosos y los recursos servirán
para programas públicos. A su parecer, el gobierno debe revisar su presupuesto,
pues “en épocas de vacas flacas hay que pedirle primero al gobierno que se
apriete el cinturón, si no caemos en impuestos de ocurrencia, pero en general
no va a cambiar el nivel bienestar como nación si sigue en caída la economía
del país”.
En
su oportunidad, Yunes Zorrilla se comprometió a escuchar la información y, en
la medida de lo posible, dotar a los integrantes de ese órgano legislativo de
más elementos de análisis. “Parte del trabajo del Senado de la República es
estar atentos a escuchar a todas las voces, más allá de las decisiones, y en
este sentido me parece que estas firmas nos comprometen a hacer un buen trabajo
en la comisión”, expuso el perredista.

En
92 por ciento de las casas con mascota se encuentra alimento procesado, esto
quiere decir que no es exclusivo de un grupo con mejores condiciones de vida,
además de que en los niveles más necesitados, la gente declara gastar un
promedio de 300 pesos al mes en su mascota, de lo cual 90 por ciento es en
alimento, expuso. Hay aproximadamente 20 millones de perros y cinco millones de
gatos, sumados los dos, llegamos a que hay más mascotas en los hogares que
niños menores de 10 años, destacó Marcos Pérez.
Marcos
Esquivel, de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad
Nacional Autónoma de México (UNAM), recordó que la política nacional es
fomentar el apoyo a los sectores más vulnerables. Por ello, planteó si las
autoridades de gobierno y legislativas sabrán lo que significa para una persona
invidente o sorda el incremento de 16 por ciento en la compra del alimento para
su animal de compañía que a diario le ayuda a superar los obstáculos que
enfrenta por su discapacidad.
Por
otro lado, agregó, se encuentra el impacto a instituciones donde los perros
brindan servicios a favor de la sociedad, como las Fuerzas Armadas, la Policía
Federal, Centros de Control Canino, que también tendrán que pagar ese gravamen
y por el tiempo en que se presenta la reforma hacendaria, “ninguna de esas
partidas está considerada en sus planes operativos para 2014”.
Fuente: El
Punto Crítico
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