Mostrando entradas con la etiqueta Chernobyl. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Chernobyl. Mostrar todas las entradas

viernes, 21 de marzo de 2014

Daños por la radiación en Chernobyl alcanzan a los microbios del ecosistema


ESPAÑA | 20 DE MARZO DE 2014
El daño radiológico a los microbios cerca del lugar de la catástrofe de Chernobyl ha frenado la descomposición de la hojarasca y otra materia vegetal en la zona, según un estudio recién publicado en la revista Oecologia. La acumulación resultante de desechos vegetales supone un peligro de incendio forestal que amenaza con propagar la radiactividad de la zona de Chernobyl. 
Tim Mousseau, profesor de Biología y codirector de las Inicativas de Investigación para Chernobyl y Fukushima de la Universidad de Carolina del Sur, ha realizado una amplia investigación en el área contaminada que rodea a la planta nuclear de Chernobyl, que explotó y lanzó grandes cantidades de compuestos radiactivos en Ucrania en 1986. Notó algo inusual en el curso de su trabajo en el Bosque Rojo, la zona más contaminada de la zona de exclusión de Chernóbil. 
« Estábamos pasando por encima de todos estos árboles muertos en el suelo resultado de la explosión inicial », dijo Mousseau. « Alrededor de 15 o 20 años más tarde, estos troncos de los árboles estaban en buen estado. Si un árbol se cae en el patio de mi casa , sería serrín en 10 años más o menos ». 
Radiación frena la descomposición de las hojas
Evaluaron la velocidad a la que el material vegetal se descompone en función de la radiación de fondo, colocando cientos de muestras de hojarasca no contaminado (agujas de pino y hojas de roble, arce y abedul) en bolsas de malla en toda la zona. Los lugares fueron elegidos para cubrir una gama de dosis de radiación , y las muestras se recuperaron después de nueve meses al aire libre. 
Un análisis estadístico de la pérdida de peso de cada muestra de hojarasca después de esos nueve meses mostró que la radiación de fondo más alta se asoció con una menor pérdida de peso. La respuesta fue proporcional a la dosis de radiación, y en las regiones más contaminadas, la pérdida de la hoja era 40 por ciento menos que en las regiones de control en Ucrania con niveles normales de radiación de fondo. También midieron el espesor del suelo del bosque en las mismas zonas donde se colocaron las muestras. Encontraron que era más gruesa en lugares con radiación de fondo superior.
Microorganismos afectados
El equipo llegó a la conclusión de que las bacterias y hongos que descomponen la materia vegetal en los ecosistemas sanos son obstaculizados por la contaminación radiactiva. Mostraron un efecto menor para los pequeños invertebrados, como las termitas, que también contribuyen a la descomposición de la biomasa vegetal. 
El Profesor Tim Mousseau 
(Imagen del sitio Before It’s News)
Según Mousseau, la descomposición más lenta es probable que provoque un crecimiento de plantas indirectamente lento, dado que los productos de descomposición son nutrientes para las nuevas plantas . El equipo informó recientemente de un crecimiento disminuido en un árbol cerca de Chernobyl, que cree probablemente resultado tanto de los efectos de la radiación directa como de efectos indirectos, debido al suministro de nutrientes reducido. 
Riesgo de propagación por incendios
Los resultados también muestran el potencial de una mayor propagación de la radiactividad. « Ha habido una creciente preocupación por muchos grupos diferentes del potencial de los incendios forestales catastróficos para extender la contaminación radiactiva que se encuentra en los árboles y la biomasa de las plantas », dice Mousseau. 
Esta acumulación de hojarasca que hemos medido, que es probablemente una consecuencia directa de la reducción de la actividad de descomposición microbiana, es como leña seca y se quema muy fácilmente.
Fuente: El Economista

viernes, 26 de abril de 2013

Ucrania recuerda a las víctimas de Chernobyl en el 27 aniversario



KIEV |  26 DE ABRIL DE 2013
(CON EL TRADUCTOR DE GOOGLE)
Ucranianos encendieron velas y dejaron flores este viernes para recordar a las víctimas del peor desastre nuclear del mundo en Chernobyl hace 27 años, mientras los ingenieros siguen adelante en los esfuerzos para construir un nuevo refugio que pueda  garantizar permanentemente el reactor afectado. Una explosión en las primeras horas del 26 de abril de 1986, envió la lluvia radiactiva a la atmósfera que se extendió por toda Europa, en particular la contaminación afectó a Bielorrusia, Ucrania y Rusia.
Decenas de personas depositaron flores y velas encendidas en frente de retratos, en el monumento a las víctimas de Chernobyl en la pequeña ciudad de Slavutych, a unos 50 kilómetros del lugar del accidente, donde muchas de las personas que laboraban en la central solían vivir. Al mismo tiempo en la capital Kiev, los funcionarios y los familiares de las víctimas también celebraron una ceremonia de conmemoración en la madrugada frente a un monumento. "El recuerdo de la tragedia llama a la unidad y la consolidación de los esfuerzos del gobierno y la sociedad para resolver los problemas en la ejecución de proyectos para la creación de un sistema ecológico y seguro de Chernobyl", dijo el presidente Viktor Yanukovich en un comunicado.
Ucrania el año pasado puso en marcha la construcción de un refugio permanente para reemplazar el edificio de concreto y acero temporal que se erigió rápidamente después del desastre y que ya presenta fisuras. "Un nuevo confinamiento es nuestro futuro, esto es algo que esperábamos desde hace muchos años," dijo Alexander Novikov, subdirector técnico de la seguridad en la central nuclear de Chernóbil, a los periodistas en una visita a Chernobyl esta semana. La estructura arqueada de 20.000 toneladas que se extiende por 257 metros, conocido como el nuevo confinamiento seguro, está diseñado para durar un siglo, y contendrá equipos de alta tecnología para llevar a cabo trabajos de descontaminación segura en el interior del reactor en ruinas.
Se estima que la construcción de la nueva estructura costará 990 millones de euros, mientras que los trabajos de descontaminación en el sitio empujará el costo total de hasta 1,5 millones de euros (2000 millones dólares).  La realización del nuevo sarcófago se espera que concluya en octubre de 2015.
Chernobyl está a sólo alrededor de 100 kilómetros (60 millas) de Kiev y se encuentra cerca de las fronteras con Rusia y Bielorrusia. El área alrededor de la planta sigue siendo muy contaminada y ha sido designada como una despoblada "zona de exclusión". La Unión Soviética ordenó a miles de personas a participar en la limpieza de Ucrania, tras el accidente de Chernóbil, que trabajaron sin la protección adecuada.
Aunque sólo dos personas murieron en las explosiones iniciales, la Organización de las Naciones Unidas para la Energia Atómica dice que 28 rescatistas murieron enfermos por la radiación en los primeros tres meses después del accidente. Según cifras oficiales ucranianos, más de 25.000 de los trabajadores de limpieza, conocidos como "liquidadores" de la entonces Unión Soviética han muerto después de la catástrofe. Sin embargo, la verdadera magnitud de la cifra de muertes directamente atribuibles a la catástrofe sigue siendo objeto de un amargo debate científico.

La tragedia de Chernóbil, 27 años después

Monumento a los "Liquidadores"

Por: Verónika Dorman
RUSIA |  26 DE ABRIL DE 2013
Para entrar en la zona de exclusión de 30 kilómetros alrededor de la desmantelada central nuclear de Chernóbil y el reactor número 4, que explotó el 26 de abril de 1986, los visitantes tienen que pasar por un punto de control y mostrar sus correspondientes permisos. Antes de la visita también hay que firmar un formulario en el que se declara asumir los riesgos de la visita. Los detectores de radiactividad comienzan a gemir y los niveles de radiación se disparan por encima de la norma, a medida que te acercas al reactor. Pero los guías de Chernobylinterinform, la agencia estatal que se ocupa de gestionar y controlar la zona, tranquilizan al grupo. "La radiación recibida durante un día aquí es menor que la de una radiografía en el dentista", explica Yuri Tatarchuk. Ha trabajado en este lugar desde 1988 y acompaña a los periodistas y turistas en busca de experiencias extremas.
Visitar la zona parece seguro, pero el peligro es más insidioso. En primavera es un lugar donde florecen las plantas, y es ahí y en los lugares más alejados donde reside parte del problema. Más allá de la zona de exclusión, que fue desintoxicada inmediatamente después del accidente, hay cientos de kilómetros cuadrados de tierra que han absorbido la basura tóxica que se expandió desde el reactor. 
En los años siguientes, los locales han estado expuestos a través de la comida: setas, bayas y la leche de las vacas que pastan libremente, son fuentes de radiación. "Entre el 70% y el 95% de la radiación actual es interna, en comparación al 5%-30% externo", señala Valeri Kashparov, director del Instituto Ucraniano de Agricultura y Radiología.
"No hay un diagnóstico oficial, pero los niños de las zonas contaminadas tienen un sistema inmunológico más débil y a menudo aparecen deficiencias en el crecimiento", dice Olga Vassilenco, doctora en Les Enfants de Tchernobyl, centro médico francés de Kiev. Esto es preocupante para Iván Nevmerzhitski, doctor en el hospital de Lipniki en la región de Zhitomir. "Los casos de cáncer de pulmón y de estómago se han disparado en los últimos 27 años, y se tarda semanas en curar una bronquitis porque las personas carecen de un buen sistema inmunológico", explica. "En mi opinión, esto se debe a la exposición a la radiación a través de la comida".
Los productos que se venden en los supermercados se supervisan de manera estricta, pero no aquellos que los residentes locales venden junto a las carreteras. Ni tampoco se controla la comida en las zonas rurales. Según estudios llevados a cabo por Greenpeace, en regiones como Rivneska (situada a unos 200 kilómetros al noreste de la central), es posible encontrar en la leche concentraciones del isotopo radioactivo Cesio-137 que superan 16 veces los límites aceptables. Al mismo tiempo, el 73% de la tierra para pastar sigue contaminada. Para los visitantes que vienen aquí, resulta escalofriante rendir tributo a las víctimas y a los héroes de aquellos días aciagos.
El nuevo sarcófago
En septiembre de 2007, el consorcio francés Novarka firmó un contrato para construir la obra del nuevo sarcófago tras ganar el concurso internacional convocado por Kiev, aunque el comienzo se demoró durante varios años debido a la falta de fondos. Finalmente, las obras comenzaron el año pasado, gracias al aporte económico de 21 países donantes. "Ucrania siente el hombro amigo de la mayoría de los países del mundo", señaló Yanukóvich, presidente del país.El nuevo sarcófago será de metal, tendrá forma de arco, una longitud de 257 metros, una anchura de 150 y una altura de 108.Según los cáculos debería estar listo para 2018. El pasado febrero se derrumbaron un techo y una estructura cercanas al sarcófago, pero no afectó a la zona más peligrosa.
"El principal peligro es el polvo radioactivo", declara Nikolái Karpan, miembro de los liquidadores y que trabajó como ingeniero en la planta. Añade que 27 años después de la catástrofe, la absorción de este polvo es un peligro que continúa para los trabajadores y para las miles de personas que viven en las áreas contaminadas. 
Atracción turística
Mientras se mantiene fuera de los circuitos turísticos más habituales, Chernóbil es actualmente un destino para el "turismo extremo". Durante años, operadores en Kiev han ofrecido excursiones a la zona, por unos 160-500 dólares. El servicio es bastante básico: un autobús recoge al grupo en un punto de encuentro, y se entrega a Chernobylinterinform.
"Decidí hacer este viaje (a la zona de exclusión) para sumergirme yo mismo en el problema nuclear, para pasar varias horas pensando sobre ello", explica Ronan, un abogado norteamericano que tiene su propio negocio en Kiev. Hace no mucho, en un viaje no había nadie de la agencia, ni tampoco se dio ninguna información de antemano, como lo evidenciaban las bailarinas de una joven canadiense, que no era consciente de que fuese a caminar sobre unas ruinas radioactivas en Pripiat, el pueblo fantasma vecino a la central, lleno de cristales rotos, cemento y acero. La excursión, rápida y sin apenas explicaciones, estuvo acompañada por el pitido constante de los dosímetros que llevaban la mayoría de los visitantes. Aunque el sonido es superfluo, y el paisaje habla por sí mismo: ruinosas calles y edificios, desiertos desde la evacuación un día después del accidente; casas vacías y cerros con triángulos amarillos, donde se enterraron casas especialmente contaminadas.
Fuente: Rusia Hoy

domingo, 17 de febrero de 2013

Chernobyl se resquebraja



UCRANIA |  13 DE FEBRERO DE 2013
Una de las paredes y parte del tejado del sarcófago que cubre el reactor N4 de la central nuclear de Chernóbyl se ha derrumbado este martes. El área de material destruido es de unos 600 metros cuadrados. Según las autoridades ucranianas, no se trata de una situación de emergencia. Detallan que se destruyeron varios bloques de hormigón en la sala no operativa de aparatos que antes de la catástrofe nuclear de 1986 servían para controlar el suministro de energía a los reactores de la central. Insisten en que no son construcciones sustentadoras para el sarcófago que a lo largo de más de un cuarto de siglo impide la propagación de la radiación y que el accidente no afectó las capacidades protectoras de este. Los socorristas que están realizando las labores de limpieza en el local precisan que el derrumbe se debió a la acumulación excesiva de nieve en el tejado de la sala. Subrayan que no se registró un crecimiento del nivel de radiación en la zona.
Desde hace tiempo los expertos insisten en que el sarcófago actual ya no es un sistema eficaz. A finales de noviembre de 2012 se finalizó la primera fase de construcción de una nueva cobertura sobre el reactor N4, destruido el 26 de abril de 1986. Se prevé que el nuevo sarcófago se termine para 2015. Dos compañías francesas de construcción, Vinci y Bouygues, han evacuado su personal de Chernóbyl después de que se diera a conocer que se había derrumbado una pared del sarcófago que cubre un reactor de la central nuclear. Según los representantes de las compañías, la decisión fue tomada por precaución. Este martes se derrumbó una de las paredes y parte del tejado del sarcófago que cubre el reactor N4 de la central nuclear de Chernóbyl. Según las autoridades, no se han registrado cambios en el nivel de radiación en la zona.
Greenpeace expresa preocupación
"Es una mala señal: si se cayeron unos paneles en la sala de máquinas, no hay ninguna garantía de que no pueda comenzar a derrumbarse el 'sarcófago' construido (sobre el reactor averiado) en 1986", dijo a la agencia Interfax Vladímir Chuprov, dirigente de Greenpeace-Rusia. Las autoridades ucranianas informaron de que la víspera se produjo la caída parcial de un muro y del tejado de la sala de máquinas, lo que no tuvo ninguna incidencia en los niveles de radiación que registra la planta. Según la Inspección de Regulación Nuclear de Ucrania, el tejado, una construcción ligera, no forma parte del "sarcófago" que encierra el reactor averiado. La sala de máquinas se encuentra entre el cuarto y el tercer reactor de la planta.
"Incluso si no han aumentado los niveles de radiación es muy preocupante", dijo Chúrov, quien advirtió del peligro que representa el polvo radiactivo provocado por el derrumbe. Agregó que la vida útil del "sarcófago", el cubo de hormigón que cubre el cuarto reactor de la planta, llega a su fin y que, precisamente, por ese motivo se comenzó la construcción de un nuevo, diseñado para un período de cien años. El jefe sanitario ruso, Guennadi Onischenko, aseguró por su parte que la caída de unos paneles de hormigón en la sala de máquinas "no es motivo de alarma".

sábado, 3 de noviembre de 2012

Centrales nucleares



Por: Jorge Garay
ESPAÑA  •  2 DE ABRIL DE 2009‎
La energía nuclear para fines industriales es el mayor peligro que acecha a la humanidad. Éste es el mayor peligro y no el cambio climático:
"El plutonio 239 es el átomo más peligroso que el ser humano ha intentado manejar, la más mínima partícula origina cáncer, si su uso se extiende podemos pensar en la posibilidad de terribles catástrofes -accidentales o deliberadas- que provocarán el que extensas regiones de la Tierra se vuelvan inhabitables para siempre" (James D. Watson, Nobel de Medicina, especialidad Biología, en 1962, por su descubrimiento de la estructura del ADN, ácido desoxirribonucleico, en The Preliminary Rewiew of the AEC Reactor Safety Study. H. Kendall. Noviembre 1974).
"En un programa de gran envergadura basado en la fisión, los residuos radiactivos serán pronto tan considerables que el envenenamiento total de nuestro planeta es posible. La enorme cantidad de materiales radiactivos que contienen los reactores constituye un peligro permanente" (Hannes Alfvén, Nobel de Física en 1970 en Union of Cocerned Scientist, l1974).
El plutonio 239 no existe en la Naturaleza, todo el que hay actualmente en la Tierra se ha obtenido a través de la fisión de isótopos del uranio 235. Según numerosas fuentes, la inhalación de menos de una millonésima de gramo de Pu 239 produce neoplasias pulmonares. Con Pu 239 se fabrican las bombas atómicas. La radiactividad plena del Pu 239 es de 24.390 años, al cabo de ese período se reduce en un 37%. Tarda 112.320 años en reducirse al 1% y 168.480 años al 1/000.
Otros residuos muy dañinos y/o de larguísima duración son Estroncio 90 (28,5 años), Krypton 85 (10,73 años), Cesio 137 (30 años), Potasio 40 (1.000.000.000 de años), Palladio 107 (6.000.000 de años), Yodo 129 (17.000.000 de años), Rubidio 87 (47.000.000.000 de años), etc., etc. No se pueden destruir físico-químicamente.  

De vez en cuando leemos en la prensa que tal o cual central nuclear inactiva se ha desmantelado. No especifican bien. Lo que desmantelan es el edificio de turbogeneradores, torre de refrigeración y demás instalaciones accesorias, pero el reactor no. Un gran reactor no se puede desmantelar debido a la enorme cantidad de residuos radiactivos adheridos a los sofisticados mecanismos de su cámara estanca: vasija de la fisión, paredes internas del edificio de contención, tuberías del circuito interno, etc.
Uno de los reactores más grandes desmantelado es el de Yankee Rowe (Massachussets-USA) 167 megawatios. Cuando un gran reactor deja de funcionar se recubre con una montaña de hormigón armado, para que la radiación no salga al exterior. Esto es un peligro para el futuro, sobre todo en caso de guerra.  
Los gobernantes no han escarmentado con la catástrofe de Chernobil -en Ucrania y Bielorrusia han quedado cientos o miles de km2 eternamente inhabitables, la ciudad de Pripyat de 48.000 habitantes, fantasma y abandonada y cientos de pueblos- y siguen construyendo reactores nucleares. En el mundo hay, salvo error u omisión, 438 reactores en funcionamiento, 33 en construcción y o clausurados, pero muy pocos desmantelados. Hay que exigir a José Luis Rodríguez Zapatero, no sólo que cierre el reactor de Garoña, 466 Mw. a 4 km. del territorio vasco, sino que si es posible lo desmantele. Y que no construya un cementerio (almacén) de residuos radiactivos en las zonas adyacentes.
Fuente: DEIA.com
(actualmente el link no se encuentra disponible)


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...