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viernes, 29 de noviembre de 2013

Un policía presume en Facebook fotos de un tlacuache maltratado


MICHOACAN |  27 DE NOVIEMBRE DE 2013
A través de las redes sociales se hizo público otro caso de maltrato animal, esta vez a manos de un agente de Seguridad Pública del municipio de Zamora llamado Javier Escalera, quien subió a su perfil de Facebook una galería de fotografías donde se aprecia a un tlacuache siendo maltratado y amarrado en una camioneta del departamento de Seguridad Pública.
En las fotografías, el animal parece querer escapar y se encuentra amarrado con las extremidades extendidas. Amigos suyos comentaron la fotografía en tono de sorna, ante lo que el imputado respondió que ya se había comido al animal.
Las autoridades correspondientes no han emitido una respuesta al respecto y tampoco la corporación policiaca, por el momento las fotografías fueron eliminadas de la cuenta, así como la propia cuenta.

Antes de que la cuenta fuera borrada, otros usuarios le dejaron comentarios ofensivos para censurar su comportamiento. Organizaciones de defensa para los derechos de los animales como Adopta Perros en Zamora, propusieron llevar ante la alcaldesa municipal panista Rosa Hilda Abascal, el caso para que se pudieran tomar acciones legales en su contra o para destituir al policía.
Fuente: Diario Cambio

viernes, 9 de noviembre de 2012

La Zarigüeya, el único marsupial de Norteamérica


MIAMI  •  22 DE NOVIEMBRE DE 2009
De todos los animales silvestres que se han desplazado a los suburbios por la pérdida de hábitat, la zarigüeya (opossum) es la que más ha sufrido por su parecido a la rata. Pero su inevitable presencia en nuestros barrios hace necesario conocer un poco más de este animal tan beneficioso y así perder el miedo cuando llegue ese encuentro. La zarigüeya es una animal tímido e inofensivo que evita los encuentros con otros animales y con humanos. Ahora bien, si la atacan o acorralan, esta criatura tiene muchos dientes, y al igual que sucede con cualquier animal silvestre, podría morder. Sin embargo, si este hecho raro ocurriera, los opossums no son portadores de rabia.
En Suramérica hay unas 60 especies de zarigüeyas, desde las más pequeñas (del tamaño de un ratoncito), a las más grandes, del tamaño de un gato. En Estados Unidos sólo hay una especie: el American Opossum (Didelphidae), que de adulto alcanza de 15 a 20 pulgadas de largo y de 9 a 13 libras de peso. Si ese encuentro sucede y usted no sale corriendo y gritando que hay una rata grandísima por los alrededores, mantenga la calma y mírela bien (si es que el animal no salió huyendo o se escondió). Su pelaje es gris, tiene las patas cortas y el hocico largo; la cola es larga y sin pelos. Pretenda que no la vio y no la moleste. No es una rata y no la va a morder.
Estos marsupiales –de la familia delos kanguros y los koalas– son solitarios y nocturnos y rara vez se quedan en un área por más de una noche. Las hembras paren dos veces al año. Cuando las crías nacen, son tan pequeñas como un renacuajo y al salir automáticamente se refugian en la bolsa externa que tiene la madre en el vientre, donde se alimentan y viven por unas 10 o 12 semanas. A los tres meses de edad, salen y se agarran del lomo de la madre, andando con ella dondequiera. A veces esos bebés se caen y muchas personas cuando los encuentran los llevan a los centros de rehabilitación, o incluso a casa, donde los alimentan con gotero. Hay quienes los crían como mascotas al igual que los hurones.
Es común encontrar a zarigüeyas en las calles y carreteras que han sido arrolladas por vehículos, a veces llevando a sus pequeñas crías en la bolsa. Muchos bebés se ha salvado por la ayuda de personas amantes de la vida silvestre que transportan a la madre con los bebitos a los centros más cercanos de rehabilitación. Las zarigüeyas son quizás los animales más fascinantes y bebeficiosos de todos los que habitan las zonas urbanas. Comen roedores e insectos y carroña (restos de animales muertos) por lo que mantienen el ambiente limpio y libre de olores.
Fuente: El Nuevo Herald
(actualmente el link no se encuentra disponible)

domingo, 4 de noviembre de 2012

Zarigüeyas: Un caso de identidad equivocada



Por: Malvina Bush
MIAMI  •  31 DE MAYO DE 2009
No conocemos de otro caso de identidad equivocada en el mundo de los animales silvestres urbanos que la confusión de las zarigüeyas con las ratas. Los opossums (nombre con que se conoce a las zarigüeyas en inglés) están perdiendo cada vez más su hábitat en nuestra área. Los pocos solares dehabitados y pequeños bosquecillos que aún quedan caen bajo el peso de los equipos de construcción para dar camino a más estacionamientos, calles y carreteras. Como resultado, estos animales inofensivos en medio de la urbanización se ven obligados a buscar comida y guarida en nuestros propios y limitados patios. Los vemos, incluso, merodeando cerca de las paradas de los ómnibus porque usualmente encuentran alguno que otro alimento.
También hemos oído comentarios y leído cartas dirigidas a los periódicos en que los vecinos se quejan de ratas de gran tamaño. Lamentablemente esas no son ratas, son las infelices zarigüeyas que al confundirlas con los roedores, son envenenadas y apaleadas. Es más, los opossum  no pertenecen a las familias de las ratas, sino de los marsupiales, como los canguros y el osito koala. La hembra pare dos veces al año entre cinco y ocho bebés, tan pequeños que diez de ellos caben en una cucharita. Al igual que sus parientes, los canguros, la mamá los lleva en un saco en el vientre hasta que puedan caminar por sí solos a los cuatro meses de edad. No les tenga miedo porque no atacan, son inofensivos y solitarios. Si, para unos son feos, y con la cola desprovista de pelos se confunden más con las ratas. 
Usted tiene que saber que los opossums:
  • No excavan ni hacen huecos en la tierra, ni destruyen la propiedad.
  • No son agresivos con personas o mascotas.
  • No son portadores de rabia. En general, presentan riesgos de salud más bajos que los mismos perros o gatos.
  • Ayudan a mantener un ambiente limpio y saludable, ya que consumen animales muertos de todo tipo: insectos, especialmente cucarachas, caracoles y babosas que para ellos son manjares.
  • Siempre están en movimiento, por lo que sólo se quedan en un área 2-3 días. No se agite si ve uno, está de pasada. Ignórelo.
  • Pocos sobreviven para llegar a adultos, y los que llegan, no viven más que uno o dos años debido a los muchos depredadores que enfrentan, especialmente los humanos.
  • Son más inteligentes que los perros.
Si ve una zarigüeya, no la moleste. Si visita su jardín, lo está ayudando a limpiar, comiéndose los animales e insectos que si hacen daño.

Fuente: El Nuevo Herald
(actualmente el link no se encuentra disponible)


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