Mostrando entradas con la etiqueta Cataluña-ILP. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cataluña-ILP. Mostrar todas las entradas

jueves, 14 de febrero de 2013

La protección de las corridas de toros NO anulará el veto catalán



MADRID |  13 DE FEBRERO DE 2013
la iniciativa legislativa popular (ILP) para declarar las corridas de toros bien de interés cultural (BIC) que el Congreso aceptó ayer tramitar no levantará el veto de la fiesta en Catalunya. El pasado lunes lo aseguraron CiU y el PSC y ayer lo corroboraron la Generalitat y varios expertos en derecho constitucional consultados por este diario. La afirmación del portavoz parlamentario de Cultura del PP de que gracias a la nueva norma el toreo podría volver a Barcelona por la Mercè al derogar la abolición catalana es un brindis al sol hecho desde la ignorancia de la arquitectura jurídica del Estado. Es lo más suave que puede decirse tras escuchar a los especialistas.
«Una ley del Estado no tiene ninguna capacidad para derogar una norma autonómica. Me parece de marcianos afirmar eso. Es la mera expresión de un deseo». Quien habla es Javier García Fernández, catedrático de Derecho Constitucional de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid y experto en la regulación legal del patrimonio histórico. Lo que finalmente acuerde el Congreso será, en su opinión, un planteamiento «puramente teórico» que cada Administración podrá aplicar o no. Para Joan Vintró, catedrático de Derecho Constitucional de la Universitat de Barcelona, tampoco hay debate posible. «Entre las dos normas no hay jerarquía. Podrán coexistir mientras el Tribunal Constitucional (TC) no se pronuncie», asegura. Mientras eso ocurre -existe un recurso de 50 senadores del PP contra la ley catalana-, la Generalitat podrá mantener el veto vigente.
El recurso individual
Solo hay un resquicio que podrían intentar aprovechar los taurinos. En opinión de Vintró, si el Congreso acaba aprobando la ILP en los términos en que se ha presentado, un empresario podría solicitar celebrar una corrida amparándose en la protección cultural incluida en la nueva norma y recurrir la denegación de la Generalitat ante el tribunal contencioso-administrativo. Lo más probable es que este, al tratarse de un conflicto de competencias, remitiera la cuestión al Constitucional, pero no se puede descartar que diera la razón al empresario. «En este supuesto sí podría celebrarse esa corrida concreta, pero estamos hablando de plazos muy difíciles de concretar, quizá de un año», especula. Aunque Vintró admite que la Generalitat podría intentar recurrir a instancias superiores, «quizá al Supremo», para demorar aún más el permiso.
Tomàs Gui, presidente de la sección de Derecho Constitucional del Col·legi d'Advocats de Barcelona, sostiene que la cuestión de procedimiento (si la ley estatal puede derogar la catalana) «no admite discusión ninguna». «Solo el Constitucional podría hacerlo», afirma. Y recuerda que la competencia autonómica en el terreno de la cultura es «exclusiva» y «excluyente». Para Gui, la nueva norma «parte de un error de concepto» y sería perfectamente recurrible por la Generalitat ante el TC por invasión de competencias.

viernes, 28 de diciembre de 2012

Se acabó la fiesta



Por: José Ramón Blázquez
Consultor de Comunicación
ESPAÑA. •  1 DE AGOSTO DE 2010
LA histórica e irreprochable decisión del Parlament de Catalunya de abolir las corridas de toros a partir del 1 de enero de 2012, marca un hito en el debate ético y social sobre la excepcionalidad de este tipo de festejos y apela al resto de países donde continúan celebrándose a moverse en la misma dirección o cuando menos a dar cauce a una polémica serena y resolutiva sobre la tauromaquia en la medida que contradice sus principios cívicos y agrede a una parte, probablemente mayoritaria, de la población por cuanto implica la tiranía de la tradición mal entendida sobre la imparable evolución humana.
Lo bueno de la discusión catalana es que la iniciativa ha seguido un proceso de abajo arriba al margen del rifirrafe partidista, además de que el desarrollo se ha producido con la necesaria parsimonia y contado con una amplia participación ciudadana. Toda una lección democrática.
Visto (con cierta envidia, la verdad) el debate desde la barrera de Euskadi, llama mucho la atención el furor de los sentimientos ácratas y hasta sesentayochescos de la derecha española cuando ésta y sus medios de comunicación cargan con pasión contra el prohibicionismo y enarbolan la bandera de la libertad para censurar una decisión avalada por una mayoría pública. Es un nefasto ejemplo democrático, porque las leyes -todas- están atravesadas por prohibiciones, mermas y sanciones en aras del progreso de la comunidad.
En el orden democrático la prohibición es hija de la libertad y hermana de la convivencia, con lo que su acción afecta, como es un hecho, a casi todo: al tráfico por carretera (direcciones inadmitidas y limitaciones de velocidad y aparcamiento), a la iniciativa mercantil, a los movimientos financieros, al fumar en espacios públicos, a los horarios comerciales, al nivel de ruidos, al nadar en playas con bandera roja, a la veda de caza y pesca… y a la misma vida, integridad y prerrogativas propias y ajenas. ¿Y por qué no hemos escuchado ese mismo quejío libertario en la prohibición del derecho a decidir o la libre concurrencia electoral en Euskadi?
Ese discurso adolescente contra la antipática estética del prohibicionismo no es sino impotencia ética ante la insostenible fiesta taurina, su afrenta al respeto animal y la isla moral de sus aficionados. Estrictamente, la ley catalana acomete el fin de la excepcionalidad de las corridas de toros en el ámbito de la protección de los animales. La fiesta taurina era un raro consentimiento que los ciudadanos han tolerado demasiado tiempo. También la Ley 6/1993, de Protección de los Animales, aprobada por el Parlamento Vasco, establece, en su artículo tercero, esa misma incongruencia sobre los toros y la utilización de irracionales para la experimentación científica. Y como lo excepcional es necesariamente provisional, en la madura sociedad catalana los plazos y los privilegios se han acabado para los festejos taurinos que, por otra parte, venían perdiendo adeptos hasta la marginalidad desde hace años.
El precedente canario confirma que estamos ante un proceso creciente e imparable, aunque lento y coaccionado por los poderes. El debate resuelto en Cataluña y que se ha expandido con fuerza al resto del Estado tiene como fondo dialéctico la sobrevaloración (y sublimación) de las tradiciones y el impulso por la sustitución de éstas por nuevas costumbres que surgen de la transformación de la sociedad.
¿Dónde se pone el límite en la pervivencia de las tradiciones con carga cultural cuando éstas colisionan con los nuevos derechos?
Es radicalmente incierto que toda tradición sea un signo cultural. No existen tradiciones puras, porque hasta las más arcaicas han experimentado cambios a lo largo de su historia, como ha ocurrido también en los formatos del toreo. Hay tradiciones inanes y tradiciones crueles, como hay costumbres que se mantienen espontáneamente y otras condenadas a sucumbir si no contaran con refuerzos artificiales. Es el caso de las corridas, sostenidas no sólo por (innegables) sentimientos populares, pero también próvidamente subvencionadas con dinero público, lo que muestra su rostro impostado en el ámbito de la cohesión cultural de la nación española. Tan frágil es ésta que apenas tiene como denominadores simbólicos el fútbol y los toros. Al margen del debate identitario, que no es el caso en esta controversia, la fuerza de la transformación social es ahora muy superior a la herencia tradicional, ferozmente amortizada por generaciones anteriores. Estamos ante una crisis de convivencia en la que la fuerza social mayoritaria, después de años de ejemplar paciencia, ha llegado al hartazgo y exige ahora nuevas normas y un renovado equilibrio. A los taurinos sólo les queda la opción de reformar su fiesta (eliminando la tortura y la muerte del animal) o extinguirse como los dinosaurios.
Es verdad que en el animalismo y otras corrientes ecologistas que preconizan el final de la tauromaquia hay contradicciones, como las hay en casi todas los dilemas humanos. Lo que no cabe es invocar el discurso cínico de las múltiples crueldades existentes para refutar las sólidas razones de los antitaurinos. Digo lo que he dicho muchas veces: lo malo no justifica lo peor. Un ladrón de bolsos no puede ampararse en la conducta de un asaltador de bancos para eludir su responsabilidad. Y que se prodigue el maltrato a los animales en granjas, parrillas y ferias de todo pelo no puede dar cobertura ética a la fiesta de los toros. Todo lo cual no debe ser obstáculo para que la sociedad, al mismo tiempo que extirpa el mal de la tauromaquia, impida los aborrecibles abusos que las personas, sin necesidad ni motivo, dispensamos a las criaturas irracionales. Es una demanda que completa el círculo argumental del ecologismo.
¿Y qué hacemos ahora en Euskadi?
Es absurdo responder al desafío moral que nos llega del Parlament con la evasiva de que las realidades vasca y catalana (¡y la de Kosovo!) son diferentes. Para esa obviedad no se necesita mucho talento, pero sí abundante cobardía intelectual y escaso compromiso para hacer frente a un problema que incomoda a propios y extraños. Hay que ver cómo se escurre la clase dirigente cuando se trata de asuntos transversales. Por eso, la acción antitaurina en Euskadi tendrá que gestionarse al margen de la táctica de los partidos, pues la lógica electoral será un impedimento para su avance.
A los colectivos ecologistas, a su fuerza y buenas maneras, les compete la iniciativa de desarrollar aquí una vía similar a la exitosa estrategia catalana. Al menos cabe exigir a los partidos que no estorben y que, llegado el momento del ejercicio de la iniciativa legislativa popular, estén a la altura de su país, no enreden con apelaciones identitarias de uno u otro signo y procedan a confirmar en la legalidad lo que, según parece, más allá de cocheritos y vistalegres, pasodobles y clarines, es un clamor en la mayoría de la sociedad vasca.
Fuente: DEIA.com

sábado, 22 de diciembre de 2012

Abolición de las Corridas de Toros en Cataluña



Por: José Enrique Zaldívar Laguia
Médico Veterinario
ESPAÑA. •  1 DE AGOSTO DE 2010
Dentro de poco menos de año y medio, los toros de lidia ya no podrán descargar betaendorfinas como consecuencia del sufrimiento al que eran sometidos en La Monumental de Barcelona, no habrá más sangre manando de las heridas abiertas por las puyas y las banderillas, no habrá más pulmones destrozados por el estoque, no habrá más toros suplicando al torero ser descabellados, no habrá más toros convulsionando mientras se les clava la puntilla, no habrá más toros desangrados arrastrados por la arena. Todo esto se ha terminado en Cataluña, y ahora nos toca tomar el testigo para conseguirlo en el resto de España.
En la mañana del día 28 de julio de 2010, el Parlamento de Catalunya iniciaba el pleno en que terminaba el largo recorrido de la ILP (Iniciativa Legislativa Popular) que planteaba la abolición de las corridas de las corridas en la Comunidad Autónoma Catalana. Un "sencillo" trámite como era la modificación de la excepción A del artículo sexto de su Ley de Protección, la más avanzada de todo el estado español, supondría que a partir del 1 de enero de 2012, en la única plaza de toros que queda activa, la de Barcelona, no se torturarían y maltratarían mas toros de lidia.
Un grupo de ciudadanos catalanes, agrupados bajo el nombre de Plataforma PROU, fueron capaces de recoger más de 180.000 firmas, que una vez presentadas en el Parlamento de Cataluña, obligaban por ley a la tramitación de dicha Iniciativa. La propuesta seguía adelante tras una votación anterior, y tras ser escuchadas todas las posturas y argumentaciones a favor y en contra de la Iniciativa en la Comisión de Medio Ambiente, y salvarse un posterior recurso a la Comisión de Garantías Estatutarias presentado por el PP, la votación final quedaba emplazada para el mes de julio. Primero se fijó la fecha del 19, para ser pospuesta hasta el día 28.
Yo tuve la suerte de ser invitado a explicar en mi calidad de veterinario (no de etólogo, ni de biólogo), el sufrimiento del toro durante la lidia. Mis compañeros de viaje en la derrota dialéctica que sufrieron los taurinos, fueron escritores, biólogos, políticos, legalistas, filósofos, y animalistas: Nuria Querol, Mercedes Cano, Pablo de Lora, Jesús Mosterín, Jorge Wagensberg, Antonio Moreno, Espido Freire, Josep María Terricabras, Jordi Casamitjana, Robert Bylveni, Javier de Lucas, Monica Frassoni, Jordi Portabella, y Leonardo Anselmi. 
Nadie ha puesto en duda que nuestros argumentos superaron con creces a los que esgrimieron los taurinos, y yo estoy convencido de que, aunque se dijo que no valdrían para nada, sí hicieron cambiar el voto de algunos diputados. Y así fue como el miércoles pasado, ante una gran expectación, con cientos de medios de comunicación acreditados tanto nacionales como extranjeros, Cataluña dijo: ¡PROU!
Y de nuevo tuve la suerte de vivir en directo este histórico acontecimiento: invitado por el Parlamento de Cataluña, gocé de una posición de privilegio para asistir al pleno, para oír las excelentes exposiciones de la portavoz de la Plataforma PROU (Anna Mulá), del representante de CIU, del de ERC, y de ICV-EUiA, y los agotados discursos del representante de Ciudadanos-Partido de la Ciudadania, del PP, y del PSC, que acudieron con el cartel de derrotados.
Con respecto a este último partido, el PSC, es de alabar que en el último momento diera libertad de voto a sus representantes en la Cámara catalana, hecho que fue interpretado como una traición por los taurinos. La ILP por la abolición de las corridas de toros en Cataluña, ha sido un magnífico escaparate en el que deberían mirarse el resto de las comunidades autónomas que presumen de tener parlamentos democráticos. Cataluña ha dado una lección al resto del estado español, y me ha hecho sentir, una vez más, que allí realmente se mira y se siente a Europa.
Después vinieron las celebraciones, los besos, los abrazos, y las lágrimas de alegría de los que creemos que el BIENESTAR ANIMAL debe de estar por encima de cualquier Bien de Interés Cultural. Tan sólo me queda dar las gracias a los compañeros de la Plataforma PROU, y a todos aquellos que han trabajado en favor de esta justa y noble causa haciendo posible que este sueño se haya hecho realidad; el sueño de poder prohibir algo que debería estar prohibido en nuestro país hace muchos años, la tauromaquia.

viernes, 21 de diciembre de 2012

La cosa se llama 'fiesta'



Por: Jan Martínez Ahrens
MADRID  •  1 DE AGOSTO DE 2010
La cosa se llama "la fiesta". Lo digo así, de primeras, para destacar el hecho de que en la mayor parte de España matar causando un enorme sufrimiento a un bovino sea una actividad lúdica autorizada. Esto ya bastaría para sorprenderse. Pero más alarmante resulta aún que la decisión de prohibir esta práctica tomada por un Parlamento democrático, tras un buen debate y una total transparencia en el voto, haya sacado a la luz banderas españolas de las más ocultas cavernas y resucitado argumentos aún más cavernarios. 
A tanto se ha llegado, que de la lectura de algunos escritos se concluye que el toro bravo acude a la plaza feliz y contento porque va a recibir la muerte tras un completo ejercicio de autorrealización a base de puya, banderilla y espada. O dicho de un modo más elaborado: son muchos quienes consideran que tratar bien a un toro de lidia consiste precisamente en lidiarlo. Aunque en principio parezca delirante, el argumento se ha convertido en el alma del debate. Veámoslo con detenimiento.
Los protaurinos niegan el maltrato animal y sostienen que como el toro bravo no es fruto de la evolución sino del designio humano, bueno y moral es hacer lo que nos plazca con él, es decir, tratarlo de forma acorde al fin para el que fue creado, en este caso, morir en la plaza. Eso significa para ellos tratarlo bien. 
El problema radica (aparte de lo mal que suena decir que se trata bien a un cerdo cuando se le degüella) en que con este principio queda autorizada cualquier aberración contra los animales con tal de que se ajuste a un proyecto nuestro. Algo que quizá sea aceptable en términos de investigación médica o mera supervivencia (siempre que no haya alternativa razonable), pero que en actividades lúdicas es perfectamente criticable si generan dolor y muerte. Hablando en plata, el dominio sobre un ser vivo, no nos autoriza a hacer lo que nos venga en gana con él. Existen límites. 
El segundo gran argumento protaurino deriva directamente del anterior. Dado que podemos hacer lo que nos dé la gana con los animales creados ex profeso, ¿cómo osa un Parlamento limitar nuestra libertad? La respuesta es simple: porque a eso se dedican los parlamentos. Prohíben, autorizan e imponen condiciones, sobre todo, en asuntos tan próximos como los espectáculos públicos. 
La idea de que las cámaras parlamentarias no son quienes para prohibir usos y costumbres, y que su función debe limitarse a garantizar su continuidad, so pena de convertirse en una especie de dictadores de la moral, resulta fácilmente desmontable aplicado al caso de los toros. Primero por su inconsistencia lógica, porque criticando el prohibicionismo impone otro aún mayor, como es el de prohibir a los parlamentos prohibir. Y segundo, porque si damos por buena la premisa de que vetando los toros se ataca la diversidad de usos y costumbres de un país, también lo tendríamos que hacer cuando se prohíbe fumar en el trabajo o conducir a 180 kilómetros por hora, por muchos y concienzudos defensores que avalen e incluso tengan como tradición la conducción temeraria o llenar de humo la sala donde trabaja una compañera embarazada. 
Aunque, visto lo visto, me temo que a muchos esto también les parecerá inquisitorial. jahrens@elpais.es
Fuente: El País

jueves, 20 de diciembre de 2012

Sobre los toros en Catalunya



Por: José Luis Sánchez
ESPAÑA  •  18 DE AGOSTO DE 2010
En 1821, un tal Richard Martin, propuso por primera vez, en el parlamento británico, una ley para prohibir los malos tratos a los animales, concretamente a los caballos. Dicha propuesta provocó risas y burlas entre los asistentes. Hubo un parlamentario que gritó: “también se podrían prohibir los malos tratos a los perros, incluso a los gatos”, lo cual ya desembocó en un estallido de carcajadas en toda la cámara. Curiosamente la ley se aprobó, pero no para proteger a los caballos, sino a sus dueños, ya que estos animales eran considerados como bienes. 
El pasado 28 de Julio, el Parlament votó la propuesta presentada por la Plataforma PROU, avalada por 180.000 firmas, para prohibir las corridas de toros en Catalunya. Finalmente, como ya se habrán enterado, la propuesta salió adelante, y las corridas de toros pasarán a mejor vida a partir del 1 de enero de 2012. Si tenemos en cuenta que estamos hablando de un “espectáculo” de fuerte tradición, es muy probable que esta misma propuesta, presentada en 1821, hubiera dado con el bueno de Martin en un centro psiquiátrico. Desde luego el avance social es importante, y más aún teniendo en cuenta que los oprimidos no pueden alzar la voz, ni convocar manifestación alguna, ni gritar ¡basta ya!
Pero hay algo que considero tan importante como el propio resultado de la votación. Hemos asistido durante demasiados años al silencio sepulcral de los políticos y de los medios de comunicación sobre este tema. Se hablaba sobre toros, sí, pero no de esta forma. Ahora las alarmas han saltado y todo el mundo las puede escuchar. Meses antes de la votación definitiva se abrió un periodo de debate en la propia cámara catalana. Muchas personas involucradas en la cuestión expresaron sus opiniones y defendieron sus posturas. Expresiones como “sufrimiento de los toros”, “derechos de los animales” o “espectáculo éticamente inaceptable” fueron escuchadas por todos los asistentes en boca de filósofos y científicos. 
Ahora se habla de esto en las cámaras de representantes, en los medios de comunicación y en todo el mundo. Los políticos no han tenido más remedio que opinar, que tomar una postura ante esta situación, y eso es importante. El líder del partido de la oposición ha dicho, por ejemplo, que prohibir las corridas de toros es como prohibir las carreras de motos. Bueno, así a bote pronto se me ocurren unas cuarenta diferencias entre las corridas de toros y el motociclismo, quizás la más relevante sea que en uno de estos eventos se le obliga a un ser vivo a participar, y después es torturado hasta la muerte ante el aplauso de los asistentes. Algunos pueden pensar que el señor Rajoy no estuvo muy afortunado con esa comparación, que quizás no quiso decir eso, pero yo creo que sí, que dijo exactamente lo que quería decir, y eso es bueno que se sepa. 
Otro ejemplo, la vicepresidenta del gobierno y otras personalidades han dicho cosas como: “El gobierno no es partidario de prohibir, sino de elegir en libertad”, “prohibir las corridas de toros es atentar contra la libertad individual” o “a nadie se le obliga a ir a los toros”. Es bueno que sepamos que estas personas confunden los toros con la ópera. Ahora podremos explicarles que si queremos que se prohíban las corridas de toros no es porque no nos gusten, que no nos gustan, sino porque al animal le están haciendo lo que le están haciendo, y eso ocurre indistintamente vayamos a verlas o no. 
Ahí es donde quiero llegar, que más quisiera yo que el señor Rajoy y la vicepresidenta del gobierno pensasen de otra forma, pero ahora por lo menos sabemos lo que piensan, ahora podemos debatir sobre el asunto, podemos decidir con más conocimiento de causa el votarles o no, y quien sabe si algún día podremos hacer que reflexionen y entren en razón. Lo que está claro es que lo mejor que se puede hacer para que algo se quede como está es no hablar de ello, si las cosas no se remueven no cambian. 
Estamos sin duda ante un paso importante en el avance social por el respeto hacia los animales. Un avance que seguirá imparable, porque está amparado por la ética, la ciencia y la razón. En la medida en que vayamos conociendo lo que somos realmente los animales iremos cambiando nuestra forma de pensar y de actuar. Las cosas están cambiando, y parece que ya no hay risas ni burlas entre los parlamentarios.

jueves, 13 de diciembre de 2012

La fiesta de los toros y la Educación



Por: Jose Maria Barrionuevo
Maestro de Primer Ciclo de Primaria
ESPAÑA  •  1 DE AGOSTO DE 2010
Qué pasaría si a la salida del colegio un niño o una niña maltrataran, con mucho arte (que para eso son muy inteligentes) a un perro o a un gato hasta llegar a rematarlo un cuarto de hora después? Es de suponer que la gente se agolparía, ya que se trata de una ejecución pública, para ver la faena, aplaudiría, le tiraría monedas para que se comprara chucherías, e incluso el AMPA le daría una subvención para material escolar. Este chaval o chavala  saldrían a hombros por las calles del barrio y hasta se escucharía la copla  “Que viva España”. Es de suponer que se abriría una nueva página en los “Guinness” y sería un modelo para las demás culturas que están atrasadas.  
En algún momento, y va para más de quince años, escribí que la Fiesta de los Toros es un juego asimétrico en el que los toros no tienen burladeros como sí los tienen los toreros; a los toros no se les permite que aprendan a jugar, mientras que a los toreros se les enseña para maltratar; a los toreros no se les maltrata, mientras que a los toros, después de obligarlos a unas carreras desenfrenadas y agotarlos, se les desangra con las picas de los picadores, y con las banderillas, y se les sigue azuzando para que con la actividad se desangren más todavía, para que lleguen al momento del estoque, a la suerte de matar, con tan poca fuerza que ya no puedan tirar ni de la divisa.  No se trata sólo de que la fiesta de los toros sea una ejecución pública, para disfrute del respetable, que de este modo se declara poco respetable, sino que es un mal ejemplo en la educación  de las futuras generaciones que aprenden a disfrutar con el mal ajeno.
No es de extrañar que se me venga a la cabeza el paradigma de la antigua enseñanza, que en muchos sitios sigue siendo alabada, en la que le deseábamos al otro el mal que no queríamos para nosotros, y todo debido a que todas las clases eran evaluaciones de lo aprendido y el único respeto que sentíamos era el miedo que se nos metía por el cuerpo por el temor a que nos preguntaran. En aquellos tiempos, de dolor, claro, era muy común el reírse de las desgracias ajenas, pues esto constituía una válvula de escape de todos nuestros pesares. También era común que los niños apedrearan a los perros y a los gatos. Era una de las pocas diversiones que había. El asistir a una corrida de toros podía funcionar como catarsis y el personal podía sentirse aliviado.  Nos podemos ir educando todos, aunque sea poquito a poco. Lo malo es que este espectáculo, donde se hace espectáculo del mal ajeno, como en muchos programas de TV, se les permite también a los niños, incluso en contra del reglamento.   
Hoy día consuela ver, a pesar de tanta truculencia y sangre y maldad televisiva, cómo los niños y niñas van teniendo más respeto por los animalitos y los árboles, ya no se ríen tanto del que se cae, sino que acuden a ayudar...  Sabemos que en la Fiesta de los Toros, los toros no tienen nada que festejar. No obstante, nos consuela que los toros ya puedan ir contando por lo menos con dos  burladeros: el de Canarias y el de Cataluña.
Fuente: Alhaurin.com

Cambiar el mundo



Por: Juan Manuel Mancebo Fuertes
ESPAÑA  •  29 DE JULIO DE 2010
Desde ayer, muchos ciudadanos del mundo y no solo los que defienden los derechos de los animales, tienen un motivo mas para creer en las utopías. Porque el logro que la sociedad civil ha conseguido al abolir las corridas de toros, a través de una iniciativa popular que usando los mecanismos legales y democráticos ha llegado al parlamento catalán, es un hecho histórico, que alimenta la esperanza de otros muchos cambios pendientes. Si ayer hablábamos sobre Monarquía o República, sobre las controvertidas relaciones entre el Estado y la Iglesia Católica, sobre el poder de los Mercados sobre los gobiernos en medio mundo, en términos de logros inalcanzables, hoy podemos pensar que no hay batallas imposibles de ganar y que entre todos podemos cambiar el mundo.
Hoy, tras haber conseguido que un parlamento elimine la posibilidad legal de hacer negocio con un espectáculo de maltrato, sufrimiento y muerte de los animales. (esto es la tauromaquia), la sociedad civil debe estar de enhorabuena y tener un motivo más para creer que, como dice la consigna que escribió por primera vez el profesor Ignacio Ramonet, y que mas tarde adoptaron los movimientos antiglobalización y el foro social mundial: "otro mundo es posible". Y es nuestra labor, hacer lo que esté en nuestras manos, promoviendo, participando o apoyando movimientos sociales que pretendan hacer un mundo mas justo, mas libre y mas respetuoso con los derechos de todos sus habitantes, como dice otra consigna antiglobalizacion" Pensando globalmente y actuando localmente".
Así, cuando una asociación ecologista, nos solicite firmar para proteger el medio natural, cuando un grupo de vecinos se organice para gestionar una barriada, urbanización o municipio, cuando un colectivo reclame su derecho a expresarse, o relacionarse según su voluntad y respetando a los demás, cuando alguien nos pida apoyo para criticar cualquier actuación injusta en cualquier lugar del mundo, debemos prestar nuestro apoyo, pensando que nuestra firma, nuestro voto, nuestra voz es un arma que en manos del David de turno puede vencer al poderoso Goliat tarde o temprano.
Fuente: Alhaurin.com
(link no disponible)

Gracias, Cataluña



Por: Juan López de Uralde
Ecologista
ESPAÑA  •  29 DE JULIO DE 2010
Hay muchas lecciones que extraer de la decisión del Parlament, y todas positivas. La primera y más importante es que una comunidad decide cortar por la sano con las corridas de toros. Aplaudo la decisión porque a estas alturas del siglo XXI no hay nada que pueda justificar el sufrimiento animal con el mero objetivo de divertir y entretener a las masas. Las sociedades van evolucionando. Hay un aumento progresivo de la conciencia ciudadana en lo referente a los derechos del resto de los seres vivos con los que compartimos el mundo. Cada vez somos más conscientes de que no estamos solos como especie, y por eso somos más sensibles al sufrimiento innecesario de los otros seres vivos. 
En algunos países tienen la terrible costumbre de masacrar a ballenas y delfines en una ceremonia de mayoría de edad de los jóvenes. También sus defensores justifican este baño de sangre animal con la excusa de la costumbre y la tradición. Ese argumento puede servir lo mismo para los toros que para justificar la ablación o incluso la esclavitud. Cataluña no será la única comunidad en la que iniciativas de este tipo tengan cabida. De hecho, la primera en prohibir los toros fue Canarias a propuesta, precisamente, del Partido Popular, que hoy parece tan ofendido. El contexto político catalán, inmerso en pleno debate de la sentencia del Constitucional sobre el Estatut, ha llevado a algunos malintencionados a ver perversos objetivos políticos en la decisión. Hacen mal en llevar a ese terreno un debate fundamentalmente ético sobre el trato que damos a los seres vivos. A la Asamblea de Madrid ha llegado una Iniciativa Legislativa Popular antitaurina, avalada por 50.000 firmas. Pero el Partido Popular se niega a debatirla. ¡Menudo ejemplo de comportamiento democrático! 
El debate que se produjo en el Parlamento catalán fue profundo, largo y documentado. El Parlament ha votado con toda la información. Y en todo caso es una decisión democrática que debe respetarse. La votación se ha producido con libertad de voto en algunos partidos. Si no la hubiera habido, seguramente el resultado final habría sido otro, lo cual nos lleva a valorar la necesidad de que los parlamentarios voten siempre en conciencia y no siguiendo las ordenes de sus partidos. 
En definitiva, una decisión sabia e inapelable, con un ganador claro: el movimiento de defensa de los derechos de los animales. Y un mensaje: el sufrimiento animal para la diversión tiene los días contados. 
Gracias, Cataluña.

Reacciones a la abolición de las corridas en Cataluña



AnimaNaturalis, España
La decisión del parlamento regional de Cataluña de prohibir las corridas de toros en su territorio ha suscitado este miércoles la "euforia" de los defensores de los animales, que ven en esta decisión un "primer paso hacia la abolición de la tauromaquia en España". "Esta victoria significa una puerta abierta para lograr la abolición de la tauromaquia en todo el mundo", consideró Aida Gascón, directora de la sección española de la asociación de defensa de los animales, AnimaNaturalis. "Es un hecho histórico que marca el inicio de una sociedad que está avanzando. Cada vez más ciudadanos y políticos están siendo más sensibles ante el maltrato animal, lo que nos convierte en una sociedad cada vez más civilizada", añadió Gascón.  "El camino está trazado y seguiremos avanzando también en Latinoamérica hacia nuestro objetivo: un mundo donde la cultura se funda en el respecto, compasión y empatía, dejando muy lejos la crueldad y sufrimiento de los más débiles", afirmó, por su parte, el director internacional de la entidad, el chileno Francisco Vásquez.
El Refugio, España
"Estamos eufóricos" con esta prohibición, afirmó Nacho Paunero, presidente de la asociación El Refugio, que se dedica a recoger y dar en adopción a animales abandonados o maltratados. "Es el principio del fin, el debate hay que traerlo a Madrid ya", declaró, después que el parlamento regional madrileño admitiera a trámite la pasada semana una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) similar a la que ha originado la prohibición en Cataluña.
Ecologistas en Acción, España
La organización de defensa del medio ambiente Ecologistas en Acción felicitó al parlamento regional y a los habitantes de Cataluña por esta decisión, ya que "transmite a las administraciones el mensaje de que en el siglo XXI las corridas de toros no tienen cabida en nuestra sociedad".
PACMA, España
En la Puerta del Sol, en el centro de Madrid, una veintena de activistas del Partido Antitaurino y Contra el Maltrato a los Animales (PACMA) celebraron con champán esta "victoria simbólica" que representa el "triunfo de la razón". El parlamento regional de Cataluña asestó un duro golpe este miércoles a la tradición taurina española al aprobar la prohibición de las corridas a partir de 2012 en esta importante región noreste de España.
Prensa Española
Las noticias publicadas en las versiones digitales de los principales diarios españoles sobre el visto bueno a la prohibición de las corridas de toros de Cataluña han provocado una sorprendente avalancha de comentarios por parte de los lectores que demuestran el interés generado por este asunto. Poco antes de las 19:00 horas, la información "Cataluña prohíbe los toros" publicada en la versión web de El País contaba ya con cerca de 2.400 comentarios de lectores que inevitablemente se posicionaban tanto a favor como en contra de la polémica medida aprobada hoy en la cámara catalana. 
La noticia publicada en El Mundo.es sobre este mismo tema y que casualmente llevaba también el titular "Cataluña prohíbe los toros" había recibido unos 1.800 "posts", mientras que con un más incisivo "Cataluña da la puntilla a los toros", 450 lectores de Publico.es habían realizado un comentario sobre la iniciativa abolicionista. ABC.es, con su noticia "El Gobierno califica de error prohibir los toros en Cataluña" contaba con 173 comentarios y La Razón.es. con "El Parlamento catalán prohíbe las corridas de toros en Cataluña" había recopilado ya unos 300 comentarios. En los dos principales diarios catalanes, también se han registrado una inusitada cantidad de comentarios digitales a la noticias sobre el fin de las corridas, en concreto 821 en La Vanguardia.es a su información "El Parlament de Catalunya aprueba gracias al voto de CiU prohibir las corridas de toros a partir de 2012" o 380 en El Periódico.es a la noticia titulada "El Parlament prohíbe las corridas de toros".
Europarlamentarios Verdes
El Partido Verde Europeo ha celebrado la decisión del Parlamento catalán de prohibir los toros en esta comunidad a partir de 2012 por considerar que se trata de una "práctica bárbara e inaceptablemente cruel" y reclamó que este veto se extienda al resto de España.  "Esperamos que este veto, el primero en la España peninsular porque los toros ya se han prohibido en las islas Canarias, vaya seguido de prohibiciones similares en otras partes del país. Esperamos que llegue el día en el que los toros hayan sido prohibidos en toda España", dijo la portavoz del Partido Verde, Monica Frassoni, en un comunicado. Frassoni aseguró que la prohibición en Cataluña es "una buena noticia para todos los que se oponen al maltrato de los animales". "Los toros constituyen una práctica bárbara e inaceptablemente cruel que no puede justificarse por ninguna referencia a la tradición, la cultura o el arte", dijo. "Esta prohibición tiene como objetivo poner fin a la crueldad con los animales: rechazamos los argumentos de las organizaciones protaurinas que sostienen que la principal motivación del veto es el sentimiento antiespañol o nacionalista catalán", resaltó Frassoni.
PETA, EE.UU.
La organización estadounidense defensora de los animales PETA se declaró hoy "eufórica" porque el Parlamento de Cataluña prohibió en esa región de España las corridas de toros. El grupo, que promueve "el tratamiento ético de los animales", indicó en una declaración que "era claro que la marea había cambiado desde que se reunieron 180.000 firmas en apoyo de la proscripción" de esa práctica. "El pueblo ha hablado: la crueldad con los animales -disfrazada de 'tradición'- ya no se tolera", continuó la declaración el grupo PETA, siglas en inglés de la organización Personas por el Trato Ético de los Animales. "Varias ciudades en España, Francia, Portugal, Colombia, Venezuela y Ecuador se han declarado recientemente opuestas a las corridas de toros, y ahora Cataluña es la segunda región española que las prohíbe después de que Islas Canarias lo hiciera en 1991", según PETA.
México Antitaurino, México
Activistas mexicanos de defensa de los animales celebraron este miércoles la decisión del Parlamento regional de Cataluña de prohibir las corridas de toros, lo que consideran un "éxito mundial", dijo a la AFP Gustavo Larios, presidente de México Antitaurino.
"Es un éxito mundial. Es el resultado de un trabajo internacional que nos da muchas esperanzas y que abre muchas puertas de argumentación", dijo el activista. Larios reconoció también a los legisladores de Cataluña como "verdaderos representantes populares que hicieron a un lado los intereses de los grupos poderosos económicos que mantienen la tauromaquia".

Fundación Brigitte Bardot, Francia
La célebre actriz francesa Brigitte Bardot saludó este miércoles como una "victoria de la democracia sobre los 'lobbies' taurinos" la decisión del Parlamento de Cataluña de prohibir las corridas de toros en esa región a partir de 1 de enero de 2012. "Es una victoria de la democracia sobre los lobbies taurinos. Una victoria de la dignidad sobre la crueldad. La corrida es de un sadismo increíble. Ya no estamos en los juegos circenses y es necesario poner un fin inmediato a esta tortura animal", afirmó en un comunicado Brigitte Bardot, presidenta de una fundación protectora de los animales. Bardot precisó que "después del éxito legímito de esta iniciativa popular, recurrimos a la iniciativa ciudadana prevista por el Tratado de Lisboa, pues abolir la barbarie en Europa es un deber moral".  "Me parece inútil y enfermizo orientar el espíritu de las multitudes hacia espectáculos de sangre y de crueldad. Ello no hace más que alimentar el gusto por la violencia que destruye nuestra sociedad", consideró. "Francia debe, ahora, seguir el ejemplo", sostuvo Bardot.
Fundación Franz Weber, Suiza
La fundación suiza Franz Weber (FFW) aplaudió la decisión del parlamento de Cataluña de prohibir las corridas de toros, evento que ha tenido gran repercusión en los medios helvéticos y en grupos ecologistas. El organismo que lleva más de 30 años luchando contra esta añeja tradición de origen español, calificó la decisión como 'el primer gran éxito en la lucha contra la verguenza de las corridas' luego de 600 años de llevarse a cabo en la región catalana. Vera Weber, hija del creador de la fundación que lleva su nombre, describió a los medios suizos el momento de los resultados del voto, pues se encontraba presente el día de ayer en el parlamento de Barcelona y destacó que 'la gente congregada comenzó a gritar de felicidad, a llorar, a abrazarse y a bailar encima de las mesas'. Asimismo Franz Weber, dijo en un comunicado que la decisión catalana es extraordinaria porque al estar un parlamento en contra del espectáculo, servirá de ejemplo para el resto de España y otros países de la Unión Europea, como Francia, para que dejen de relacionar las corridas de toros con la cultura. 'Esta es la primera victoria decisiva en una batalla en la que la Fundación Franz Weber participa con gran dedicación desde 1981, es una victoria en España que ni Francia, Portugal, México o el resto de lugares que celebran la corrida de toros pueden ignorar', enfatizó la agrupación ecologista.
Protección de los Animales en los Medios, China
Las asociaciones protectoras de los animales en China, un país en el que la fiesta taurina tiene una gran afición, han aplaudido la decisión del Parlamento de Cataluña de prohibir las corridas de toros. "Cada país tiene su cultura y tradiciones, buenas y malas. La victoria de Cataluña nos da muchos ánimos a los defensores chinos de los animales que luchamos contra muchas tradiciones crueles como comer gatos y perros", explicó hoy a Efe Zhang Dan, fundadora del grupo Protección de los Animales en los Medios. La activista dijo sentirse "muy contenta, feliz y orgullosa de los españoles, del Parlamento catalán y de los grupos de derechos de los animales, que han trabajado duro para llegar hasta este día". 
"Es la mejor noticia que he oído en mucho tiempo", agregó Zhang, quien expresó su felicidad también "por los toros que sufren" y por "la victoria histórica de la civilización y de la humanidad". La votación en Cataluña "demuestra que España es un gran país, valiente y seguro de sí mismo", apostilló. Su organización se encuentra inmersa en diversas campañas para acabar con tradiciones muy arraigadas en su país como comer animales de compañía, además de otros exóticos que han puesto al borde de la extinción al tigre o al oso panda, entre otros cientos de especies. "Un país nunca ganará el respeto del mundo si no demuestra su progreso moral. Mis mayores respetos para Cataluña", concluyó Zhang. La gran mayoría de los chinos asocian España con los toros, o "dou niu", como se dice en mandarín, que millones de ellos siguen con un inusitado entusiasmo por las retransmisiones en diferido que ofrecen canales locales de televisión, y la prensa china ha informado en los últimos meses de la polémica en Cataluña.
  

Cataluña prohíbe las corridas de toros



ESPAÑA  •  28 DE JULIO DE 2010
El Parlamento catalán prohibió las corridas de toros en esa región a partir de 2012, una decisión que contó con 68 votos a favor, 55 en contra y 9 abstenciones. El parlamento apoyó así la iniciativa legislativa popular, que impulsó la plataforma Prou! (Basta) y que contó con 180.000 firmas. El debate sobre la iniciativa comenzó hace seis meses y provocó enfrentamientos entre los defensores de esa actividad, que la consideran parte de la "tradición", y los detractores, que la valoran como una práctica "cruel" con los animales. Cataluña se convirtió así en la segunda región española en prohibir la corrida de toros, luego de que lo hiciera Canarias en 1991. La decisión, que se aplicará a partir del 1ro de enero de 2012, implicará la desaparición de la plaza de toros Monumental de Barcelona. El respaldo mayoritario del grupo nacionalista catalán Convergencia y Unión, así como de Izquierda Republicana de Cataluña e Iniciativa por Cataluña Verdes, hizo posible la prohibición de las corridas. En contra votaron el Partido Popular y Ciudadanos, así como la mayoría de diputados del Partido Socialista de Cataluña.

Un largo recorrido
Con esta votación se pone punto final a un proceso que el Parlamento catalán ha vivido con intensidad durante un año y medio. La lucha continuará ahora en otras plazas: los protaurinos han anunciado que llevarán la prohibición al Tribunal Constitucional, y el PP intentará modificar leyes estatales para evitar la prohibición. La plataforma Prou!, promotora de la abolición, seguirá también su camino defendiendo los derechos de los animales, pero con una victoria en su haber. Los empresarios taurinos también tendrán trabajo: negociar con la Generalitat las indemnizaciones por el fin de la Fiesta, que cifran en unos 300 millones de euros.
El último debate ha repetido las tónicas que se han visto todo este tiempo. Los partidos con el voto decidido han jugado de forma diferente: PP y Ciutadans han acusado a los grupos nacionalistas de votar por la abolición por motivos identitarios, argumentando que los correbous, el festejo taurino catalán, quedan intactos; ERC e ICV los han rebatido, y han descrito con detalle el sufrimiento que vive el animal en la plaza. Los cuatro partidos han lanzado en sus proclamas peticiones a los diputados para que inclinaran su voto. CiU y PSC han jugado a recoger todas las opiniones. Más ambiguo el nacionalista Josep Rull, aplaudido tanto por taurinos como por antitaurinos, que el socialista David Pérez, reconocido taurino, que ha intentado hasta última hora convencer a sus compañeros de filas. No lo ha logrado.

Júbilo y rabia en las puertas del Parlamento
Fuera de la Cámara las celebraciones de unos y las muestras de tristeza de otros no se han hecho esperar. Nada más conocerse que la prohibición de los toros había prosperado la cincuentena de activistas antitaurinos han estallado en muestras de júbilo. Los Mossos d'Esquadra han desplegado varios efectivos para evitar cualquier conato de enfrentamiento. En la puerta del Parlamento, la decisión se ha escenificado con los antitaurinos ubicados a la izquierda de la puerta y los protaurinos a la derecha. 

Las declaraciones más contundentes han llegado del sector taurino, derrotado en la votación de hoy. "Traidores, traidores", era el cántico más escuchado entre los activistas protaurinos concentrados ante el Parlamento. "Los problemas de Cataluña ya se han acabado, el señor Millet ya ha devuelto el dinero, los libros de texto ya son gratis, eso sí, los toros, ¡prohibidos!". Todos pedían explicaciones a los diputados y daban las gracias porque esta vez el voto no haya sido secreto. "Al menos ahora sabremos quién nos ha traicionado". Con gestos de indignación e insultos hacia los manifestantes antitaurinos, los contrarios a la abolición han celebrado que tras la votación haya salido a verles la presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez Camacho, que ha intentado atraerse sus simpatías a base de promesas de luchar en las Cortes y en el Constitucional para dejar en agua de borrajas la decisión de hoy.
En las filas antitaurinas también había quien llamaba a no cantar victoria, aunque se escuchaba el cántico de "Barcelona antitaurina, oé oé, oé". "Seguiremos en las puertas de la plaza de toros porque la prohibición no entra en vigor hasta el próximo año", explicaba uno de los activistas. "Mientras no se anule todo maltrato animal, Cataluña no será Europa", ha dicho. 

jueves, 6 de diciembre de 2012

Falsos diputados franceses y fallecidos “firmaron” en defensa de los toros


BARCELONA  •  14 DE ABRIL DE 2010
El pasado mes de diciembre el Parlament de Catalunya recibió una carta firmada por 133 cargos electos franceses pidiendo que no prohibieran las corridas en nombre de la tradición y del respeto a las minorías. La iniciativa de los protaurinos galos tuvo una destacada cobertura en los medios de comunicación. Pero la Federación francesa de las Luchas para la Abolición de las Corridas (FLAC) rastreó la lista de políticos y asegura que entre ellos hay al menos 3 fallecidos, 19 diputados ficticios y antitaurinos, entre otras irregularidades. La Asociación para la Defensa de los Derechos de los Animales (Adda) que colabora desde España con la FLAC también ha respaldado la denuncia. Según su investigación, -que contó con la colaboración ciudadana y que ha sido recogida por diversos blogs- de los 133 políticos que firmaron la carta, 3 están muertos, uno es un conocido antitaurino, 6 alcaldes ya no ostentan su cargo, la alcadesa de Fenouillet no fue consultada y además suprimió las corridas de toros en su población, 7 políticos aparecen en la lista 2 y 3 veces y 19 diputados ya no lo son actualmente. En concreto los fallecidos son Paul-Henry Cugnenc, diputado del Departamento de L´Hérault muerto en 2007, Jean Claude Lemoine, ex diputado del Departamento de la Manche que también desapareció en 2007 y de Jean Paul Charie, diputado de Loiret y que falleció en 2009. Entre los firmantes había alcaldes de ciudades como Arles, Colliure, Carcassone o Bayona, senadores de Nimes o Beziers, diputados y eurodiputados. La FLAC criticó en cualquier caso con dureza la carta por considerar que “estas maniobras taurinas no representan al pueblo francés, favorable en un 73% a la desaparición de las corridas de toros en Francia y en todo el mundo.” De hecho las corridas están prohibidas en las tres cuartas partes del territorio galo, donde están tipificadas como delito.
Fuente: Radio Cable

Corridas de Toros



Por: Emilio Soriano
Director del Colegio Público Antonio Díaz
ESPAÑA  •  4 DE ABRIL DE 2010
Me aficioné a los toros, siendo un niño, a través de la televisión. Entonces eran frecuentes las retrasmisiones de corridas, amenizadas por la magistral locución y erudición del inigualable maestro Matías Prat. En mi memoria quedaron los nombres y las faenas de los diestros Diego Puerta, Paco Camino, El Viti, Ordóñez, Palomo Linares, Curro Romero, El Cordobés, etc. He disfrutado con la belleza y el arte de una buena faena cuando el toro entra y el torero está acertado. A las plazas de toros fui en contadas ocasiones por razones económicas. Las últimas corridas las presencié en el coso de La Condomina: fueron festivales organizados a favor de la Asociación Española Contra el Cáncer.
Llegó un momento en que decidí no ir más a la fiesta porque dejé de disfrutarla: cuestionado por el rechazo que mis hijos manifestaban hacia las corridas comencé a poner mi atención en el toro, en detrimento del buen hacer del torero. Paulatinamente fui tomando conciencia de que allí había un pobre animal que sufría terribles daños físicos para que nosotros nos divirtiésemos; sufrimiento que empieza en los chiqueros y culmina con una muerte atroz. (El profesor Salvador Hidalgo explicaba con detalle en su artículo 'La vergüenza nacional', publicado en estas mismas páginas, la tortura que se infringe al toro en cada lance de la corrida). 
Fui percibiendo lo bárbaro que es este festejo, y comencé a preguntarme cómo podíamos permanecer impasibles ante la brutal suerte de picadores, levantarnos alborozados de los asientos, aplaudiendo efusivamente, cuando un banderillero ensartaba al toro con puñales multicolores, cómo se podía jalear al maestro, por mucha belleza que tenga el toreo al natural, cuando incitaba con el capote a un animal agotado que no dejaba de manar sangre, o presenciar el sadismo de los pinchazos, estocada y descabello. Me interrogaba por qué toda la plaza saltaba alborozada ante tamaño sufrimiento; la contemplación del arte torero en una buena faena que exulta al espectador es la explicación. Pero ¿y el toro? ¿por qué no vemos el martirio que está padeciendo? La justificación que encontré fue que durante la corrida, inconscientemente, 'cosificamos' al animal, por esto no percibimos su dolor. Sólo interesa su bravura, y que entre al engaño del maestro para que pueda sacar a relucir lo mejor de su repertorio.
Pero no podemos negar la realidad, asistimos al suplicio de un noble animal para divertimento nuestro. La apelación a que el toro ha nacido para morir en la plaza es una idea pretenciosa; si él pudiese elegir sabiendo lo que le espera en la lidia, no iría. No es razón argumentar que si las corridas desaparecieran descendería sensiblemente el número de toros nacidos, mejor así que someterlos a la crueldad de su destino final. 
Tampoco es válida la justificación del riesgo que asume el diestro de perder la vida en un combate de igual a igual, porque no lo es, y porque él elige libremente el peligro. Esgrimir que los quince minutos que permanece el toro en el ruedo es el precio a pagar por la privilegiada vida que se le proporciona en la dehesa, sonroja. El hecho de que hay mucho dinero y puestos de trabajo alrededor de las corridas, con ser cierto, no puede justificar la tortura a un animal por muy bravo que sea. 
Defender las corridas apelando al pensamiento de insignes filósofos humanistas, o al doctor Martin Luther King, defensor de los derechos humanos para toda raza y condición social es, cuando menos, una broma de mal gusto. Acudir a la tradición tampoco las justifica, las culturas cambian con el paso del tiempo dejando atrás prácticas reprobables. Algunos países ya han erradicado las corridas, otros ha suprimido la caza del zorro, las peleas entre animales, etc. Recientemente, con el fin de proteger la fiesta de los toros se han tomado decisiones políticas, algo precipitadas, declarándola Bien de Interés Cultural en algunas comunidades autónomas. Es cierto que en torno a ella se ha creado una cultura específica que se manifiesta en el vestuario, bordados, vocabulario, música, pintura, literatura, escultura… Sin embargo, es difícil defender como bien cultural un festejo que requiere el sufrimiento gratuito de un animal para que un profesional pueda demostrar su arte. 
Amable lector, no pertenezco a ningún colectivo antitaurino, pero creo necesaria una reflexión desapasionada de la cuestión. Este artículo es una aportación más al debate público que actualmente hay abierto en nuestro país. Vivimos en una sociedad cada vez más civilizada y garante del derecho de los animales, lo que implica no someterlos a sufrimientos innecesarios para esparcimiento nuestro.
Fuente: La Verdad

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...