Por: Malvina Bush
MIAMI
• 26 DE
ABRIL DE 2008
Todos conocemos las carreras de galgos y quizá algunos
lectores hayan acudido alguna vez a uno de esos espectáculos anunciados como
entretenimiento familiar de bajo costo, donde se apuesta dinero y a donde
acuden principalmente los jugadores compulsivos. Los dueños de las pistas
--negocios conocidos aquí como parimutuels--
afirman que los perros son bien cuidados y promueven la adopción de los galgos
retirados.
Pero la historia es otra en muchas de estas pistas, donde
es común el abuso y el maltrato. Una realidad que recientemente impulsó a la
Legislatura de la Florida a tomar acción para aliviar el sufrimiento y la
crueldad contra los galgos, presentando un proyecto de ley el pasado
marzo.
Las carreras de perros son ilegales en 34 estados, donde
en vista de las abominables atrocidades, descubiertas una y otra vez por las
autoridades, el deporte tuvo que ser prohibido por ley. La industria, plagada
de escándalos (entre ellos drogar a los perros con cocaína para que corran más
rápido, como sucedió en una pista, ya cerrada, en Pensacola, en el 2002) es
notoria por la negligencia hacia estas nobles e inteligentes criaturas. Una
industria sin humanidad, donde los perros son considerados como una maquinaria
más para explotar, al igual que las tragamonedas que próximamente harán su
aparición en esos mismos canódromos para aumentar las ganancias ya fabulosas
con la explotación de los canes.
Fuera
de la pista los perros son confinados durante largas horas en pequeñas jaulas,
usualmente sucias, tan pequeñas que apenas si tienen espacio para pararse y
voltearse. Los huesos largos y delgados de sus patas frecuentemente sufren
dolorosas lesiones cuando corren por la pista y cuando ya no pueden competir,
miles de galgos son aniquilados todos los años; otros se venden a laboratorios
para experimentos.
Las lesiones más comunes son fracturas de huesos y
desgarramiento de ligamentos; convulsiones espontáneas o desplome, y ataques
cardíacos antes o después de las agotadoras carreras. La Florida es el estado
que más canódromos tiene en toda la nación: 16 pistas, casi la mitad de los 34
estados donde el deporte aún se permite.
El pasado marzo, después de numerosos avisos de abusos,
los investigadores del estado de la Florida que inspeccionaron algunos canódromos
reportaron condiciones horribles de abuso de galgos: jaulas absolutamente
asquerosas; animales con garrapatas; un olor tan insoportable que los
inspectores tuvieron que usar mascarillas. Como resultado, la Legislatura de la
Florida presentó recientemente un proyecto de ley (S590) que aunque realmente
no cubre mucho, por lo menos hace ''algo'' por mejorar las condiciones de vida
de los galgos, dentro y fuera de los canódromos.
Infórmese sobre la verdad de los greyhounds en los canódromos de la Florida y el
resto de la nación, visite www.grey2kusa.org.
Fuente: El Nuevo Herald
(actualmente el link no se encuentra disponible)
No hay comentarios:
Publicar un comentario